domingo, 2 de junio de 2013

NUEVA REPUBLICA ARGENTINA




PODER CIUDADANO
PARA LA REFUNDACION
DE LA REFUNDIDA
REPUBLICA ARGENTINA

La República Argentina está REFUNDIDA.
Resulta “urgente” la REFUNDACION de la República.
Para eso no es necesaria ninguna REVOLUCION VIOLENTA.
Sólo CAMBIOS que a muchos les pueden parecer REVOLUCIONARIOS, y que modificarían el sistema social y político de la Nación.

PRIMER CAMBIO
El primero y principal, que cada uno de nosotros retomemos y asumamos el PODER CIUDADANO. No tiene que ver con el “poder popular”, que los gobernantes siempre consideran despectivamente como del “populacho”.
El PODER CIUDADANO es el DERECHO HUMANO FUNDAMENTAL y la capacidad natural, legal y legítima que tenemos cada uno de manejar y disponer del BASTON DE MANDO propio que, mediante engaños como el VOTO o la supuesta representación religiosa o de poder de la realeza, NOSOTROS TRANSFERIMOS ABSURDA, ESTUPIDA E INCAUTAMENTE debido a las campañas propagandísticas, a politiqueros y gobernantes mafiosos, quienes a su vez son manejados impunemente por poderosos financistas internacionales. Ver:

Ellos siempre ganan; y nosotros siempre perdemos…
Y todo por un aparentemente simple, “insignificante” y nunca visible BASTON DE MANDO que nos otorga el extraordinario PODER CIUDADANO que nosotros transferimos a delincuentes.
Es fundamental para que esto ocurra, que se modifiquen ideas y conceptos con respecto a:
PUEBLO y POPULAR, considerados, tratados y equiparados por elites privilegiadas, gobernantes y sectores de poder financiero de todo el mundo y en todos los tiempos a “populacho”, “rebaño perplejo”, “proletariado” u otras denominaciones. Es increíble cómo sectores de la presunta “derecha” manejan los conceptos de modo despectivo; y los de la presunta “izquierda” como inclusivos.
CIUDADANO y COMUNIDAD son los términos que nos corresponden a todos y que debemos hacer valer, para que con la actividad y participación democrática más directa de los CIUDADANOS a través de entidades intermedias en asambleas por sectores, logremos el objetivo anhelado del BIEN COMUN.

SEGUNDO CAMBIO
En el régimen DEMOCRATICO es fundamental eliminar total y definitivamente el sistema REPRESENTATIVO, y cambiarlo por el sistema PARTICIPATIVO.
Esto implica que desaparecen los LEGISLADORES nacionales y provinciales, y los CONCEJALES municipales, todos inútiles y corruptos; como también la desgastante, frustrante y costosa tarea de elegirlos regularmente a través de sistemas de votaciones siempre fraudulentas.
En el congreso nacional, en las legislaturas provinciales y en los concejos deliberantes funcionarían según las necesidades a tratar, verdaderas ASAMBLEAS con la participación de representantes de organismos específicos del mismo gobierno, de organizaciones no gubernamentales (ONGs), de colegios profesionales, de organizaciones educativas, de la salud, científicas, de entidades intermedias, de asociaciones civiles, de clubes sociales y deportivos de barrios, entre tantos otros. Todos ellos manejarían auténticamente sus propios BASTONES DE MANDO en sus áreas específicas.
De pronto descubriremos que tendremos una DEMOCRACIA MAS DIRECTA Y PARTICIPATIVA, sin costosas y fraudulentas elecciones de inútiles y mafiosos “representantes del populacho”.
Y lo más importante sería que la elaboración de normas y leyes para la comunidad la realizarían sectores específicos de cada área, de modo natural y directo, y con capacidad técnica y profesional.

TERCER CAMBIO
El sistema PRESIDENCIAL no sirve y no da para más en ninguna parte del mundo, ni en organismos de gobierno ni en entidades civiles. Todos los presidentes en sus “cargos” terminan arrogándose la suma del poder público, apropiándose de todos los bastones de mando, y resolviendo de modo dictatorial y antojadizo, por lo que todos terminamos “sufriendo” los efectos de la “carga pública” delictivamente manejada.
Distinta en la “función” de DIRECTOR, con una responsabilidad y compromiso profesional específicos.
Así tendríamos la función de DIRECTOR del GOBIERNO NACIONAL, de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION y de las respectivas provincias, como también de organismos públicos y privados, y de las distintas asociaciones civiles. Se harían elecciones de renovación de autoridades o funcionarios nacionales y provinciales cada cuatro años.

CUARTO CAMBIO
Se daría en los sistemas POLITICO PARTIDISTA y en los SINDICATOS. Los PARTIDOS POLITICOS deberían ser VERDADEROS LABORATORIOS SOCIALES; y los SINDICATOS no deberían tener poder económico ni político partidista. Además, y fundamentalmente, todos deberán ejercer un solo período en sus funciones:
) Que todos los partidos políticos se transformen en verdaderos “laboratorios sociales, políticos y económicos”. Cada uno tendrá su variante ideológica.
2) Que todos los directivos o dirigentes de partidos políticos estén inhabilitados de modo permanente para postularse a cargos públicos electivos. De este modo y funcionando como “laboratorio”, los directivos y afiliados podrán evaluar características y capacidades de los propios afiliados e incluso de extrapartidarios que tengan el mejor perfil para ser candidatos a cualquier función pública, incluyendo con un sistema propio y adecuado al Poder Judicial, entes autárquicos, organismos de contralor, Defensorías del Pueblo y otros.
3) Que todos los miembros electos de los organismos de gobierno (ídem en municipios) duren sólo un período en cada función, sin posibilidad de reelección o postulación futura (sólo podrían intercambiar candidaturas de director de Gobierno Nacional, vicedirector, intendente, gobernador de provincia y otros por una sola vez). De este modo se evitaría la profesionalización corrupta de la función pública.
La situación de los sindicatos es igual y distinta a la vez. Teóricamente son organizaciones de trabajadores que se unen en defensa y promoción de sus intereses sociales, económicos y profesionales.
Lamentablemente la función de los sindicatos se desvirtuó y desnaturalizó cuando sectores políticos como el peronismo, e incluso hasta el radicalismo y otros, comenzaron a utilizarlos como apoyo de sus campañas en busca del poder.
Como retribución, por supuesto, apoyaron la perpetuidad en el mando de sus personajes serviles, además de otorgar fondos, subsidios, manejos de cajas grandes, intermedias y chicas, control de obras sociales que administran fondos multimillonarios y múltiples recursos más.
Las dos posibilidades de cambiar esta situación son:
1) ELIMINAR LA REELECCION de todos sus dirigentes. Desaparecerían los eternos “dinosaurios sindicales” gordos y con el cuero curtido, que apestan por sus prácticas corruptas, para dar paso a ideas y tareas renovadoras y realmente beneficiosas para los trabajadores.
2) Quitarles el poder económico y político-partidista con que se manejan. Que se conduzcan con un auténtico poder político-sindical.

La mención sobre el tema, con modificaciones que se aplicarían actualmente como la eliminación del poder legislativo o sistema representativo y su cambio por el sistema participativo, está en el siguiente enlace:

DE LA TEORIA A LA ACCION
Visto y considerando la corrupción total en la refundida República Argentina actual, la destrucción de la Constitución Nacional, el manejo mafioso de leyes y normas, como destaco en los siguientes enlaces:

PROPONGO:
1º) Declarar la Rebeldía Civil, y que cada Ciudadano retome su bastón de mando (Hago declaración personal de Rebeldía Civil, con reserva legítima del “…supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión…”, según Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).


(Otros puntos en suspenso).